ESCULTISMO ES LIBERTAD

ANTONIO ALAMINOS LÓPEZ, MIEMBRO DE ASDE-SCOUTS DE ANDALUCÍA

(Publicado a doble página y con fotografías en el diario IDEAL de Granada el 24 de agosto de 2005)

 

UN REFERENTE EN LA TRANSICIÓN

La afirmación “Escultismo es Libertad” constituyó el referente social de los educadores scouts antes y durante la “transición democrática española” en los años setenta y ochenta. La consecución de la libertad, en el movimiento educativo de tiempo libre y de acción social en la naturaleza que son los scouts, ha impulsado siempre la vida de las personas que se involucran con fuerza en los ideales scouts. El Escultismo se vio influenciado desde el principio por la tradición global del liberalismo británico. “Si existiera el undécimo artículo de la Ley Scout, sería este: El scout decide las cosas por sí mismo, considera las dos caras de las cuestiones y tiene el coraje para perseverar en lo que considera que es correcto”, escribió en 1921 el fundador de los scouts Baden-Powell. Es decir, el scout es como un Quijote de los siglos XX y XXI. La libertad de pensamiento fue desde los orígenes de los scouts en 1907 una prioridad. La memoria histórica scout señala numerosos acontecimientos y actitudes que han sido siempre potentes obstáculos para el desarrollo en libertad de los scouts españoles y granadinos:

LA CRISIS NACIONAL DE 1914-1915

El militar Teodoro de Iradier, fundador en 1912 de la asociación de los Exploradores de España junto con el escritor y publicista Arturo Cuyás, cuando recibió los nombramientos de Ayudante Honorario de S.M. el Rey Alfonso XIII, en julio de 1913, y de Comendador de la Orden Civil de Alfonso XII, en abril de 1914, al mérito educativo y fundacional de instituciones educativas, -Baden-Powell recibió en 1919 la Gran Cruz-, dijo en privado a un reducido grupo de colaboradores: “Estos nombramientos, servirán para crear enemigos a los exploradores”. No se equivocaba Iradier. En el seno del comité directivo de la asociación de los exploradores se originó una disensión que puso en peligro la integridad de la misma. Hubo quien tachó de “masón inglés” a Baden-Powell y a Iradier como su “secuaz español”, otros dijeron que algunos artículos de los estatutos eran de carácter “semiateo”, varios comités provinciales protestaron contra el centralismo de Madrid y diversas personalidades se aprovecharon de sectores de la prensa para agrandar estas acusaciones. Pero bajo estos descalificativos lo que subyacía era de forma simple las divergencias en la forma de entender la educación y estructura en los scouts españoles, una disminución notable en el número de socios, las tensiones producidas por los colegios religiosos, la salida de familias de clase media y alta, la falta de instructores bien formados y, seguramente, la envidia e intereses personales de la nobleza hacia el que llamaban “el simple capitán” por la relevancia y popularidad alcanzada como fundador y, como no, por el trato especial que le dispensaba el Rey. En enero de 1915, Iradier renunció a sus altas responsabilidades y continuó como simple vocal de los exploradores, lo que originó un gran revuelo y recibió numerosas muestras de afecto por parte de los muchachos scouts. Después de una vida intensa como militar, -casi 37 años, en los cuales estuvo destinado en Granada en 1895 en el Regimiento de Dragones de Santiago nº 9 de Caballería-, y como explorador, -casi 30 años-, Iradier falleció en Madrid a los 72 años de edad en febrero de 1940 rodeado de tres de sus antiguos scouts, tras la gran merma de salud que le supuso haber conocido la cárcel por dos veces seguidas, una con el Gobierno de la República y otra con el Gobierno Nacional, y todo por ser fiel a sus principios como scout defendiendo la libertad.

EN GRANADA DERRIBO EN 1926

Luis López-Dóriga, fue el fundador de los scouts en Granada en 1913. Deán de la catedral de Granada, intelectual adelantado a su tiempo, de familia acomodada pues su padre fue el médico municipal de Oviedo y su tío materno el Arzobispo de Granada de 1905 a 1920, Meseguer, que apoyó decididamente al movimiento scout. Los ideales y valores escultistas afianzaron a López-Dóriga en sus convicciones cívicas como protector de la juventud y los necesitados, como sindicalista, promotor de casas baratas y de formación profesional, montañero y precursor de los campamentos juveniles, viajero y estudioso en Europa, arrendatario del periódico católico “Gaceta del Sur” antecesor de IDEAL, oficiante durante años de las exequias por Mariana Pineda heroína de la libertad, diputado en las Cortes de la II República por el PRRS, director del colegio de Vinaroz en Castellón y exiliado en Méjico donde falleció en febrero de 1962 a la edad de 77 años. De 1913 a 1926 desarrolló en Granada, y a nivel nacional también, una ingente labor scout secundado por grandes escultistas granadinos. Tuvo amigos de todos los pensamientos, desde Alfonso XIII, presidente de honor de los scouts de 1917 a 1931; el Duque de San Pedro de Galatino, segundo presidente general de los Exploradores de España; Andrés Manjón, vocal nacional de los scouts; hasta Fernando de los Ríos, García Lorca, o Niceto Alcalá, presidente de honor de los exploradores de 1933 a 1936. Nuevamente las envidias, los intereses y las ideas sociales encontradas hicieron que la libertad se truncase y que una personalidad como López-Doriga fuera perseguida, y en consecuencia derribada la institución de los exploradores granadinos entre 1921 y 1926, año en que terminó por desaparecer en esta primera parte de su existencia en los sótanos del Instituto de la Gran Vía. El dúo formado por el alcalde Casablanca y el cardenal Casanova, afines al general Primo de Rivera precipitaron todo lo anterior. Y eso que conocían muy de cerca lo que era el Escultismo. Un gran vacío social rodeó a los scouts granadinos, sólo en Cúllar-Baza siguieron adelante. Frente a la gran pobreza y analfabetismo de aquellos años, a la “Institución de los Exploradores” sólo le guiaba el interés por una educación, avanzada para la época, de niños y jóvenes. En 1917 escribían los jóvenes granadinos en la revista nacional “El Explorador”: “Más formación y nos haremos respetar más por la sociedad”.

SUSPENSIÓN DE ACTIVIDADES EN 1940

Los scouts siempre han sido un fiel reflejo de la sociedad en cada tiempo. Con el paso de los años, la actualidad de su metodología, el entusiasmo de los antiguos scouts, de los padres y el empuje juvenil han sido sus aliados más fieles en la libertad scout, aunque a veces las cosas se tornaran de color “morado”. Con el patrocinio del rector y médico Alejandro Otero, el joven Guillermo Rivero “refundó” los scouts en Granada en 1932. En 1934 le dieron de bastonazos sus propios compañeros exploradores en la Plaza de Bib-Rambla cuando dimitió de secretario de la agrupación granadina por razones ideológicas, religiosas y por creer que los scouts se habían convertido simplemente en una asociación deportiva. Salió en la procesión de la Virgen de las Angustias invitado por el Arzobispo vestido con el uniforme de los Scouts Hispanos, -católicos-, que se habían iniciado recientemente en Madrid y “pintaron bastos”, la libertad y la hermandad scout brillaron por su ausencia. Un gran silencio y la distancia cayeron sobre estos y otros acontecimientos. Eran tiempos agitados y apasionados socialmente. En 1940 fue decretada la “suspensión de actividades” de los scouts en España. Más de treinta años sin libertad de acción y de expresión para los scouts españoles, muchos de los cuales, con sus luces y sus sombras, sufrieron el temor y las consecuencias de haber pertenecido a los exploradores. Sólo algunas reuniones clandestinas, sobre todo el día del patrón San Jorge, mantuvieron la llama escultista encendida, que siempre ha lucido en los países libres.

CIEN AñOS DE ESCUELA DE CIUDADANíA

Hasta que llegó una “ilegalidad tolerada” al amparo de la Iglesia en los años sesenta y setenta. Los scouts resurgieron en Granada dentro del llamado “paternalismo” y con una visión tradicional para continuar la línea de los antiguos exploradores y de camino evitar problemas con el “régimen”. Pero muchos de los jóvenes, y sobre todo los educadores scouts, salieron “reformadores”. Del sombrero de cuatro bollos se evolucionó a los métodos scouts europeos más avanzados. La coeducación constituyó otro gran referente. Los grupos scouts, que siempre fueron escuelas de ciudadanía, se convirtieron además en focos de conciencia política y social. El Escultismo preparó personas con compromiso social, apertura de espíritu y deseos de dejar las cosas mejor que antes. La palabra “servicio” eclipsó a la mera “buena acción”. Los cursos de formación y las numerosas reuniones y jornadas de educadores alimentaron todos estos procesos, no sin tensiones. En 1974 se produjo una gran ruptura en Granada y otras ciudades. Por un lado los “Scouts de España-ASDE” (cerca de treinta mil asociados) y por otro el “Movimiento Scout Católico-MSC” (unos treinta y cinco mil miembros). El Escultismo es también democracia y los valores democráticos trajeron la estabilidad, no exenta de personalismos y tendencias ideológicas. La democracia también introdujo la modernidad y los cambios de la actualidad scout, por ejemplo: El nuevo reconocimiento internacional a través de la “Federación Española de Escultismo-FEE” (ASDE, MSC y FCEG), las asociaciones scouts autonómicas como “ASDE-Scouts de Andalucía” (cerca de cinco mil jóvenes y adultos, de los que en Granada hay más de mil), la actualización metodológica y de imagen, y las escuelas de formación “Insignia de Madera”. Hoy también existe una apreciable crisis en el Escultismo -OMMS- (con unos veintiocho millones de scouts en los cinco continentes), causada por los acelerados cambios sociológicos. El indicador que, como siempre, más lo evidencia a nivel mundial es que no aumenta como era de esperar el número de nuevos asociados, incluso en algunos territorios disminuye alarmantemente. En España dos proyectos de gran calado tratan de movilizar juntos el futuro scout: Por el MSC “Horizonte 2007, marco de acción de la FEE” y por ASDE “Horizonte 2012, el reto para la unidad”. En el año 2007 se celebrará internacionalmente el “Centenario de los Scouts” con el lema “Un mundo una Promesa”. Ese año, el día uno de agosto a la salida del sol, los scouts y antiguos scouts renovarán su Promesa, su compromiso cívico, espiritual y escultista, en las montañas más altas, como el Mulhacén, o en las plazas más céntricas. En estos cien años unos cuatrocientos millones de personas han sido scouts y guías en el mundo.